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Cuidando la semilla
Todo
niño es una semilla de paz o de violencia que,
para crecer fuerte y dar buenos frutos, necesita de
mucha atención y cariño. La construcción
de una cultura d e la paz comienza en el período
de grstación y se va consolidando en los primeros
años de vida del niño, en la convivencia
con la familia, vecinos y en la escuela. Por outra parte,
priorizar acciones sociales y políticas públicas
que garantizan calidad de vida de las familias y en
los primeros años de vida de los niños
es la mejor inversión que se puede hacer.
En
este sentido, la Pastoral del Niño trabaja un
conjunto de acciones junto a las familias y comunidades.
Los más de 153 mil voluntarios están capacitados
y reciclados permanentemente para identificar los niveles
y la calidad del desarrollo de más de 1,6 millones
de niños menores de seis años acompañados
por la entidad, incluyendo en esto la identificación
de ambientes y situaciones de riesgo de violencia doméstica.
Padres, madres, familiares y responsables reciben orientación
a través de visitas domiciliarias y encuentros
mensuales, sobre como generar, ampliar y sustentar un
ambiente de paz para el desarrollo de los niños.
La
oportunidad de crecer y vivir en familias y comunidades
saludables, recibir cuidados y participar de actividades
adecuadas a cada fase del desarrollo, garantiza mejores
chances para la formación de adultos seguros
y equilibrados, capaces de participar de las decisiones
que afectan su realidad. Invertir en la prevención,
a través de prácticas cotidianas que nos
lleven a una vida plena, en la familia, en las comunidades,
iglesias, escuelas, ambientes de trabajo, en todos los
lugares, es la mejor forma de combatir la violencia
y estimular la convivencia fraterna.
La
paz es una cultura y depende de inversiones de medio
y largo plazo en las bases, en las raíces de
la sociedad. Cuidar de la semilla es prevenir situaciones
de marginalidad y guerra, prevenir la hostilidad entre
los diferentes grupos; es invertir en la calidad integral
de vida de las personas, en la convivencia, en la partición,
en la suma de esfuerzos. La paz en el futuro depende
de los niños de hoy.
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